El Presupuesto, Un Ejercicio Político
Rona Fitzgerald, Directora de Políticas y Asuntos parlamentarios (Glasgow, Escocia), y Ailsa McKay, Doctora en la Universidad de Glasgow, proporcionan una guía para identificar la intervención específica necesaria con el fin de incorporar la igualdad de género en las diferentes etapas presupuestarias y políticas. Esta guía puede interpretarse como una herramienta progresiva por medio de la cual la experiencia adquirida en una etapa se aplica a todo el ciclo político o a fases específicas del proceso.
Introducción
Según
Rona Fitzgerald, una iniciativa transversal de presupuestos con enfoque
de género plantea numerosos retos para la Administración y para los distintos
departamentos. La transversalidad requiere la aplicación de un modelo de
Evaluación del Impacto de Género para identificar y responder a las distintas
situaciones y necesidades de mujeres y hombres. Aunque muchos gobiernos de la
Unión Europea y de un marco internacional más amplio han expresado su
compromiso con la transversalidad, especialmente en lo que a igualdad de género
se refiere,"
a menudo se percibe un escollo entre esta declaración política y la forma en que los
gobiernos recaudan y gastan el dinero público". Para Rona Fitzgerald
esto significa que "
el fomento de la igualdad de género requiere una
distribución adecuada de los recursos y, si los presupuestos gubernamentales no
dan cuenta del género sistemáticamente, cualquier compromiso con la
transversalidad se verá perjudicado".
El
proceso de elaborar un presupuesto es en esencia un ejercicio político, donde
la distribución de los recursos viene determinada por la percepción que
quienes actúan en política tengan de las necesidades y preferencias en sus
respectivas circunscripciones aunque, en realidad, se suele considerar que el
presupuesto es una parte diferenciada dentro del proceso político, ya que se
presenta como un informe financiero que indica dónde y cómo se gastan los
fondos públicos en una amplia gama de actividades estatales. Adoptar un enfoque
sensible al género en la elaboración del presupuesto implica la evaluación de
todas las distribuciones del gasto con referencia específica a los resultados
políticos. En consecuencia, el presupuesto sensible al género pone de
manifiesto la relación entre política y distribución del gasto en todas las
actividades del gobierno.
Pistas y Pautas para la
Intervención
La experiencia internacional
no ha generado un modelo sencillo y uniforme de aplicación para elaborar
presupuestos sensibles al género. Sin embargo, se ha aprendido mucho y se han
detectado
numerosos ingredientes clave:
-
Transparencia:
cuando se inicia un programa de reformas encaminado a introducir la igualdad
en el presupuesto nacional, es vital conseguir que la mayor transparencia y
aceptación de responsabilidad en el proceso presupuestario se conviertan en
una característica indispensable del proceso político.
-
Participación:
igualmente importante es el compromiso de aplicar métodos de gobierno más
participativos, y las iniciativas deben incorporar tantas perspectivas como
sea posible, incluyendo sobre todo los puntos de vista de las personas cuyas
necesidades se olvidan a menudo en el diseño, la implantación y la
evaluación de las políticas.
-
Sostenibilidad:
el desarrollo y la aplicación de herramientas debe fundamentarse en los
mecanismos presupuestarios existentes para asegurar la sostenibilidad.
-
Estrategia
a largo plazo: el programa de reforma debería contemplarse a largo
plazo, con mecanismos de revisión para garantizar una mejora continua.
-
Propiedad
del país: es esencial que los países desarrollen sus propios
procedimientos específicos y estudios de casos a la hora de introducir un
enfoque sensible al género en el presupuesto nacional.
Según
la autora, para elaborar un presupuesto sensible al género hay que
seguir una serie de pasos. El análisis que se describe a continuación está
pensado como guía para identificar la intervención específica necesaria con
el fin incorporar la igualdad de género en las diferentes etapas. Puede
interpretarse como una
herramienta
progresiva por medio de la cual la experiencia adquirida en una etapa se aplica
a todo el ciclo político o a fases específicas del proceso.
PASO
UNO: EL CICLO DE DESARROLLO POLÍTICO COMO BASE PARA LA INTERVENCIÓN
La
incorporación
de consideraciones sobre la igualdad de género requiere una intervención
sistemática en el proceso de elaboración de políticas.
Fase
1: Identificación de los aspectos de interés: para ello deben formularse
una serie de preguntas como:
¿Se ha tenido en cuenta el impacto diferenciado que esta intervención
en programas/legislación/políticas podría tener sobre las mujeres y los
hombres?
¿Cómo podría averiguarse el posible impacto y en qué sentido podría ser
distinto en las mujeres y los hombres (investigación, estudios, datos estadísticos)?.
Si hay lagunas en la información, se intentará conseguir más información
en el futuro, por ejemplo:
-
Recabando datos desagregados por
género.
-
Encargando nuevos estudios o análisis de
necesidades.
-
Consultando a grupos relevantes.
Fase
2: Definición de objetivos y resultados:
aquí se incluye la definición de las pautas básicas con respecto al
acceso y la participación de las mujeres y los hombres en un servicio o sector.
Es importante establecer una dimensión clara de género al definir los
objetivos. Por ejemplo, el objetivo podría ser crear más puestos de trabajo en
el sector tecnológico. Para ello habría que incluir la meta de aumentar la
participación de la mujer en el sector. El siguiente paso sería identificar
los objetivos y los indicadores. En este caso, otro ejemplo
sería la concesión de becas para modernizar las empresas en el sector del
transporte, becas de formación y becas de investigación. Los indicadores podrían
medir:
-
El
número de becas concedidas a negocios dirigidos por mujeres y por hombres
en proporción a su participación en el sector.
-
El
número de mujeres y hombres que asistieron a cursos de formación.
-
El
número de estudios sobre utilización del transporte especialmente
centrados en las necesidades de las mujeres.
-
El
número de estudios sobre transporte que aportan un análisis desagregado
por género de la utilización del transporte.
Fase
3: Comunicación y Asesoría:
puesto que la transversalidad se basa en el reconocimiento de las
distintas necesidades, situaciones y recursos de las mujeres y los hombres, la
mejora de los objetivos políticos requiere contribuciones de ambos. Esto supone
mejorar el proceso de asesoramiento y comunicación para explicar las políticas,
pero también la gestión e implantación de políticas y programas. Un ejemplo
a seguir serían los debates en grupos objetivo que se utilizaron para realizar una auditoría de
género de la revisión de planes locales en Plymouth en el año 2000. Estos
grupos objetivo proporcionaron información valiosa sobre cómo viven diferentes
grupos de personas y sobre las oportunidades de que disponen.
Fase 4:
Formulación de recomendaciones y búsqueda de decisiones:
esta fase ofrece la posibilidad de ponderar las diversas opciones de intervención
y de comenzar a justificar las elecciones. Las siguientes preguntas pueden ser
útiles:
-
¿Qué opciones indican los datos, la información o la investigación?
-
¿En qué medida las opciones están directamente relacionadas con los
resultados deseados que se identificaron anteriormente?
-
¿Cómo influyen o cambian estas opciones los factores concernientes al tema
previamente identificado?
-
¿Quién pondría en práctica cada opción y qué recursos se necesitan?
-
¿Cómo se garantiza la toma de responsabilidad?
Fase
5: Publicación de los resultados:
se trata de una etapa crucial en la implicación de personas relevantes en
la comunidad. También forma parte de la generación de competencias, una fase
primordial en la transversalidad para la igualdad de género a lo largo del
proceso político y presupuestario. Hay que tener en cuenta una serie de
consideraciones:
-
¿Qué mensaje desea comunicar, quién es su “público”?
-
¿Cómo se comunicará la política, qué información se proporcionará a quién,
qué medio se utilizará, cómo se intentará llegar a un amplio grupo de
personas?
-
¿Qué medidas se tomarán para comunicar la política a quienes participaron en
su desarrollo y a quienes se verán afectados por ella?
Fase
6: Evaluación:
uno de los escollos de numerosas
iniciativas es que la supervisión y la evaluación no están integradas en las
fases de desarrollo y puesta en marcha de las políticas. La fase de evaluación
contribuye a determinar la precisión con que las políticas o los proyectos están
logrando sus objetivos y proporciona oportunidades para mejorar. Hay que tener
en cuenta una serie de criterios: relevancia, efectividad, impacto, eficiencia y
sostenibilidad.
PASO
2: SELECCIONAR LAS HERRAMIENTAS DEL PRESUPUESTO
La
autora alude a las herramientas identificadas por el Secretariado de la
Commonwealth. Estas herramientas son 6:
1.
Evaluación de las personas
beneficiarias desagregada por sexo: a los beneficiarios y beneficiarias
reales o potenciales de los servicios públicos se les pidió que evaluaran
hasta qué punto el gasto público satisface sus necesidades. Puede hacerse
mediante encuestas de opinión, estudios de actitud, grupos de debate o
entrevistas.
2.
Análisis de la incidencia del gasto público desagregado por sexo: es el
proceso de estimar la distribución de los recursos públicos (o cambios en los
recursos) entre hombres y mujeres mediante la medición de los costes unitarios
de un determinado servicio y multiplicando esos costes por el número de
unidades utilizadas por cada grupo.
3.
Evaluación de la Política desde la perspectiva de género: comprende el análisis
desde una perspectiva de género de las políticas y programas financiados a
través del presupuesto. Este análisis hace la pregunta:
¿De
qué maneras las políticas y la asignación de recursos asociados pueden
reducir la desigualdad de género?
4.
Informes de presupuesto sensibles al género: el instrumento clave para
desarrollar informes de presupuestos sensibles al género es desagregar el gasto
proyectado en categorías relevantes al género e indicar en qué puntos el
gasto se destina específicamente a reducir las desigualdades de género.
5.
Análisis del impacto del presupuesto en el uso del tiempo desagregado por sexo:
supone el cálculo de la relación entre las asignaciones presupuestarias
y su efecto sobre cómo los componentes del hogar utilizan su tiempo. Para
efectuar este cálculo se requieren Encuestas de Uso del Tiempo.
6.
Organización de la política macroeconómica a medio plazo sensible al género
: implica el aseguramiento de que los modelos macroeconómicos empleados en
la generación de pronósticos a medio plazo se reformulen para incorporar la
preocupación por el género, garantizando así que la futura política
macroeconómica se diseñe tomando en cuenta los papeles diferenciados de los
hombres y las mujeres en la actividad económica.
O
- Referencia:
- Ailsa McKay y Rona Fitzgerald, Presupuestos sensibles al género en la Comunidad Autónoma del País Vasco, Emakunde / Instituto Vasco de la Mujer, Octubre de 2002.
- Tipo de investigación:
- Estudio encargado por Emakunde / Instituto Vasco de la Mujer, englobado dentro del marco de la Iniciativa de Presupuestos en Clave de Género.
- Autora/Autor:
- Rona Fitzgerald
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